Nosaltres venim del Castàlia vell, i hem de ser el far del nous albinegres. Si es toquen coses sagrades, ja no serà el .
Hi ha que respetar els símbols. Garrido manarà, però si ha vingut ací
és pels albinegres. I no som com en altres llocs. Som sentiment.
Fernando Pérez, soci.
Recojo estas palabras del amigo albinegro en Twitter para ilustrar mi humilde, pero mía, opinión sobre los últimos hechos acontecidos en torno al C.D. Castellón en cuanto a la vertiente "histórica", no entro en cuestiones deportivas ni económicas ni societarias, etc. de las que también se podría hablar... nos han subido de categoría, "salvado"... pero esto no convierte al club en una "dictadura", así que expongo mi pensar y el de bastantes más.
La imagen es de ayer en Castalia. Aconteció, creo que por primera vez, que no me reconocí en mi equipo del alma en ningún momento, los jugadores eran desconocidos ("normal" tras el cambio casi total), el C.D. Castellón con su 2ª equipación, rosa, fosforito, como otros muchos equipos, impersonal, sin historia... es márqueting dicen. Fuera aún pero ¿en casa y el primer día?
Habíamos adoptado como alternativa la senyera con el verde de la ciudad, identitaria y aceptada por la mayoría, pero... al menos, eso sí, vuelve a lucir en el brazalete de capitán.
Por cierto, el equipo está más verde que rosa en cuanto a juego, es normal. Como queriendo rendir homenaje patrio...
La bandera del estadio sigue siendo totalmente blanca, sin las franjas negras en oblicuo que campean desde la década de los 20, ¿por qué? ¿dónde está la que regaló Centenari Albinegre?
Parecen chorradas pero así se cambia la historia, la gran historia del CDCS. Somos centuriones, no orelluts; vamos de rosa fosfo, no de albinegro; la camiseta titular también es totalmente blanca por detrás... como la bandera, como el Valencia C.F. o R. Madrid...
14 de septiembre de1980 contra Rácing de Santander, antiguo Castalia.
La pitada fue monumental, el pitote mayúsculo, porque las rayas eran demasiado finas. Tuvieron que recuperar las tradicionales allí mismo, "¡ay, cómo hemos cambiado!" Sin embargo sí me reconozco, ya lo sé, hace casi 40 años, para mí como si fuese ayer, para mí ir al stadium es un ritual, oler el césped, ver los colores albinegros por doquier, escuchar el himno (que no nos lo cambien) y vibrar con el juego y goles de esos once tíos vestidos con la camiseta adecuada (Enrique Ballester dixit), albinegra, la nuestra, la que nos emociona. Esto es lo que me mueve a ir al campo, la historia que hay detrás; si no se respeta convertirán el C.D. Castellón en un producto de márqueting, de moda, seremos uno más, víctimas de ese "fútbol moderno que odiamos". Quiero ganar y subir a 2ªA, claro, pero hay "bobadas" innegociables, este es mi pensar y el de otros nostálgicos, puristas, en todo caso albinegros, orelluts, que conservamos la memoria, "nosaltres no sóm d eixe món".
Y al desplegarse tus banderas
con sus colores bajo el sol
a la memoria
llega la gloria
del viejo campo del Sequiol.
¡PAM, PAM ORELLUT!
En resumen, mi opinión es que se pueden hacer las cosas bien respetando estas cuestiones con importancia, no las relativicemos. "Que tinguem sort!"
Que tinguem sort,
que trobem tot el que ens va mancar
ahir.
No,
jo dic no,
diguem no.
Nosaltres no som d'eixe món.