"L´escriptor es aquell a qui escriure li resulta més difícil que a la resta de persones". Thomas Mann.

"La terra de ma terra és pols del meu camí
que a mon dolor s’aferra i mai no fuig de mi." Bernat Artola.



diumenge, 20 de setembre de 2015

Polícroma Extremadura. I



























Otras entradas viajeras las he abordado basándome en paisajes, animales, curiosidades... les meues dèries que decimos en mi lengua madre. Esta intentaré hacerlo con los colores.

La iniciaremos con el ROJO Y BLANCO, como acabamos el anterior post futbolero:

Ante todo el sabroso jamonsito ibérico de bellota.


Con el no encontrado escudo del Athletic de Bilbao en la ascensión a la torre de la iglesia de Santa María la Mayor de Trujillo, el gamberro restaurador sr. Servén plasmó su pasión rojiblanca hacia los leones de San Mamés en un capitel.


Como la decoración con sus formas geométricas de la Plaza Alta de Badajoz, bajo la torre de Espantaperros y la imponente muralla de la Alcazaba.

BLANCO:

Como las casas de numerosas poblaciones, como la bandera templaria de la torre Sangrienta de Jerez de los Caballeros, con ribete negro y cruz en medio (nada que ver con el C.D. Castellón), como cigüeñas que anidan en libertad y con alevosía donde les place, en torres, campanarios o espadañas.

ROJO:

Como la sangre de los gladiadores y fieras en el anfiteatro romano emeritense. Leones, leyendas omnipresentes, con espadas e historias en Jerez de los Caballeros (mención a guía de Tour Jerez) y el culo, así se conoce portal callejero con arco ojival:


ROJA Y SECA como la sangre taurina en el albero de Almendralejo e instrumentos de tortura arrumbados tras la barrera, a la vera de unas bodegas enterradas bajo el graderío, en el que la inmundicia había sustituido al morbo tras el festejo:


 


























ROJA Y ARTIFICIAL la sangre teatral preparada para El cerco de Numancia ante la impertérrita escultura del emperador en el proscenio del imponente teatro de Mérida:



En futura entrada continuaremos con otros colores, resarciremos a Almendralejo con poesía, teatro y prehistoria, visitaremos otras bellas poblaciones extremeñas, verbi gratia Cáceres y conoceremos policromía lingüística de la fronteriza Olivenza así como similitudes de la portuguesa Elvas con La Plana.

Pax tecum.