"L´escriptor es aquell a qui escriure li resulta més difícil que a la resta de persones". Thomas Mann.

"La terra de ma terra és pols del meu camí
que a mon dolor s’aferra i mai no fuig de mi." Bernat Artola.



dimarts, 1 de novembre de 2016

"Las cicatrices invisibles". Daniel Izquierdo Clavero.


El polifacético amigo Enrique Galindo me habló de la poesía de Daniel Izquierdo, a la vez amigo suyo y por lo que observo también polifacético: Es muy buena, me aseveró. En un almuerzo albinegro me regaló su último libro, Las cicatrices invisibles, me ha gustado y escribiré cuatro palabras sobre él, aconsejándolo y esperando lo presente finalmente en Castellón.

Ya en la magnífica introducción a modo de prefacio de Conrad Vilanou nos hacemos idea de lo que nos espera, sufrimiento, vida fugaz como el verso, metafísica, esperanza, muerte, en definitiva poesía para hacer más llevadero el camino.
Mas esta temática triste queda solapada al levantar el cadáver de todas las palabras, más bien diluída por la belleza de los versos, mejor dicho acompañada por su gusto por los contrarios, por los contrastes, por lo inverso... como es la vida. Mediante la poiesis o proceso creativo nos da su idea de lo que es vivir, desandar el camino. Vivir es eso: abrir páginas, nostalgiar unos ojos, la lumbre de un perfume... como en el poema Café tristeza.

Vivir es moldear la luz en el útero  etéreo
de lo inadvertido, dejar vivir (...)
Canción del suicida, V.

Se irá mi vida. La vida es una enfermedad rara... La vida.

"Juega" con las palabras, ideas y conceptos contrarios, besos eternos por lo breves, gusto por los quiasmos o paralelismos cruzados como en  Este soneto extraño... (auténtico soneto endecasílabo ABAB ABAB CDC DCD) Asociaciones, sinestesias como en La duda. (Meras muestras, pues toda su poesía es fusión de recursos) 
He aprendido mucho con sus abundantes referencias literarias, musicales, siempre adecuadas para ilustrar el contenido del poema. El sin porqué de la rosa de Silesius, la memoria de Borges... Rilke, Rimbaud, Baudelaire, Eliot... estos poetas, escritores junto a ese gusto por los contrarios dejan entrever influencia surrealista o vanguardista. En Declaración cita a dos autores argentinos:
Olga Orozco, caracterizada por el uso de metáforas y del OXÍMORON, la seguiremos.
Paco Urondo, de quien dice que sus versos se quedan en nuestra sangre y toman café con nuestros miedos y desesperanzas.

Estructura:
Empieza con el Pórtico de la Gloria (también en contraportada) donde nos anuncia los tres bloques de poemas: 
En el primero hacen el amor Los desengaños y la muerte, arranca con la impactante La bañera, las preguntas de la luna llena, Angrois (accidente tren en Galicia), Café tristeza, El beso (imagen abajo).
El segundo, La canción del suicida, cinco poemas en los que lo harían la mort i la paraula...
Acaba con el más amplio y experimental El arcángel caníbal: catorce poemas, como los versos del soneto. Entre ellos, la mayoría de los citados en esta croniqueta: Declaración, Cuando lloras..., Copas con Ciorán..., La canción del gato, La duda y otros como Hospital, el social Paro y estadística, etc. para acabar con Anteayer, 28 de febrero... diatriba al Sistema Educativo y concluye que su poesía (y la vida) también es una rara enfermedad.  

La aparición del color AZUL quizá se deba a la complicidad con Pérez Estrada, uno de los autores de citas de encabezamiento, junto al poeta experimental Carles Camps Mundó.  
Me ha recordado a Murakami por la presencia de gatos y trenes, muy literarios, así como la luna. ¿De qué estará llena la luna llena? En La canción del gato trata la soledad.
Me ha hecho gracia la referencia a la anamorfosis o anamorfismo (deformación de imagen producida mediante procedimiento óptico) y a la jitanjáfora o enunciado de palabras sin significado en sí mismas, como el glíglico de Cortázar en Rayuela. ¿Por qué? Por esta frase que recitábamos en el instituto y que algunos aún recordamos:
    
El anamorfismo rescolducionario no es sino la esbrotulización desalmada del pantotenismo láctico y escrofuloso.
Y como ya me estoy desviando os dejo con la referencia a la poesía en un título de Daniel muy sugerente: Copas con Ciorán y John Berger en el café de la juventud perdida de Modiano:

Un poema es solo una fotografía desintegrada en flashes, anamorfosis, palabras. (...)
La poesía es un arado adosado s los días (...) y eso, desandar, eso es vivir.
Entre la muerte y la vida, los poetas, reaniman las palabras (...) 

Así como un enlace donde se habla de un encuentro con Dani Izquierdo Clavero, su biografía, su obra. El poema Cuando lloras... aparece en Las cicatrices invisibles

Gracias, Daniel, tus palabras son bastante más grandes de lo que me dices en la preciosa dedicatoria. Espero no haber "destripado" demasiado... en todo caso animo a leer el libro.
Gracias, Enrique, por tu regalo y por hacer tanto en esas "locuras" que tenemos en común.


3 comentaris:

  1. Menos mal que has puesto eso de "el anamorfismo rescolducionario...", que es lo único que he entendido en mi incultura. Lo siento, pero la poesía no es para un simple contador de historias. Nunca la he entendido y creo que no tengo sensibilidad para ello. Lo que no quiere decir que no le desee un gran éxito entre el resto de la humanidad.
    Un abrazo.

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    1. Yo tampoco soy muy experto en poesía, eso sí, me encantan las figuras del lenguaje y en ella las encontramos concentradas.
      En este enlace un incunable con la auténtica jitanjáfora del "anamorfismo rescolducionario", más conocida como el "padrenuestro legionario".
      ¡Mare, qué bien lo pasábamos!

      http://hoanghoat.blogspot.com.es/2012/03/incunables-de-linstitut.html

      ¡Al menos te has hecho eco de la entrada poética!
      Un abrazo también a ti y otro a Dani Izquierdo, nos consta que le ha gustado esta entrada bloguera.

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    2. por cierto, una casualidad, Daniel se hace llamar Don Nadie, como Francesc tenía afición a hacer. Don Nadie, Don Mierd_, Mitrolo... mucha imaginación también.

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